Lo bueno de divagar es que no siempre tienes que llegar a una conclusión consecuente con la introducción...
Ayacucho jode mucho. Estadísticamente, está en un nivel de pobreza extremo. Sin embargo, no ves niños mendigos, niños limpiando lunas en la calle, ni niños inhalando terokal con compulsividad suicida. Aquí ves niños trabajadores - que no es justificable - comiendo helados o jugando "gunbound" en cabinas de internet usando sus raquíticos y suficientes superávits. No se puede negar que estamos como el culo, pero a veces desborda de lo cómico las cantidades industriales de huelgas, paros, feriados, fiestas patronales que se realiza en esta ciudad paupérrima. Porque aquí te puedes morir de hambre pero jamás de sed.
Hoy, ahorita mismo, hay un paro agrario - el segundo en dos meses - que "paraliza" toda la incipiente actividad económica regional. Campesinos, estudiantes, dirigentes, saqueadores, pirañas se mezclan en una misma masa con el objetivo de hacer parar a la gente a la fuerza y sino, pues destruyen, saquean (o lo que sea) a la fuente de tus ingresos económicos. Y es gracioso, porque es como que tu jefe te trate mal siempre y tu vayas a casa a descargar tu frustración con tu esposa, hijos, etc. Porque vivimos lejos del gobierno central. Porque parar nos trae más pobreza. Porque los gobiernos regionales viven del presupuesto asignado por el Gobierno Central. Porque no protestan en el lugar adecuado. Es un suicidio sin sentido.
Porque Ayacucho no es autosuficiente.
Ayacucho es un mendigo que sabe que están en la obligación de que le den limosnas para vivir. Sabe que así escupa al señor que le da migajas de mala forma, habrá otro que le dé porque esa es la costumbre.
Ayacucho jode mucho, puessssss.
Ayacucho jode mucho
miércoles, 22 de junio de 2005diVaga otra vez R4F43L a las 11:19:00 a. m.
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2 comentarios:
Enredado, pesimista, quejón, olvidadizo y complicado TRAFA:
Considero necesario hoy más que nunca, comentar sobre lo que colgaste hoy en tu blogg. Creo que vengo cargada de tanta ponzoña por los momentos que he estado pasando y hoy, mucho mejor de ánimos porque alguien está llenando mis días (no pretendo poner una biógrafa de él), me han entrado unas ganas terribles de comentar “rajar” sobre tus mensajes. Este comentario estará cargado de algunas cosas que pienso al respecto de lo que has estado escribiendo en este tiempo.
No voy a rajar de toda la ortografía errada hasta hoy, ya que no me encuentro en la capacidad moral de hacerlo, hahaha, supongo que “el tuerto es rey en el país de los ciegos”. Sólo voy a tratar de ser lo más sincera (como es merecido en estos casos), para tratar de decirte lo que yo pienso de todo esto que escribes, tómalo justamente como lo que es, “lo que yo pienso”.
Chéjov, el escritor ruso era enemigo inflexible de la vulgaridad, (entendida como todas aquellas cosas que nos inventamos para parecer mejores de lo que en realidad somos), y en ese sentido creo que casi todos somos vulgares de alguna manera, (conste que digo “somos” y no “son”, en este sentido, me parece que estás enredándote innecesariamente en tus propias caídas.
Primero: en cuanto a tus teorías migratorias, déjalas para describir el comportamiento de las aves , no vale la pena pensar mucho en eso, a menos que uno tenga la intención de estudiarlo muy en serio, ambos sabemos que lo único que determina lo que valemos realmente es el tipo de persona que somos, (aquí y en la cochinchina sabremos cómo actuar) y ambos sabemos bien cuánto valemos para los demás, eso creo. Aunque muchas veces, no tengo la certeza de eso, ya que sueles ser “muy ayacuchanito”, el típico quejica, el típico “Lima es el centro del universo” (como lo soñaban las chachas de mi mamá); el típico “que triste es Ayacucho porque no hay Ripley, ni cines, ni Kentucky” (y no pago un puto impuesto para que si quiera se abra el tan “vilipendiado” cine municipal; el típico “una mujer linda a mi lado para disimular mis ayacuchanadas (a saber, complejos físicos, ideológicos y hasta culturales.... ahhhh y si es de Lima, mejor)”; el típico “no me estoy yendo a otro país, sino a otro planeta: LIMA, que no hay nada mejor que ello para ser feliz”... y tristemente me he estado contagiando de tantas enfermedades como esas y me he desesperado pensando como tú “Ayacucho tierra de nadie, Ayacucho tierra de mediocres, tierra de conformistas, tierra de pobres extremos, a tal punto que quise salir corriendo para curarme... pero no le echemos demasiada culpa al entorno por que nosotros también somos parte del entorno, parte de todos los mediocres que no hacemos nada para mejorar un poco, sino, estamos en una carrera desesperada por salir de aquí, porque Ayacucho no te brinda oportunidades para ser mejor... ahora dime, si todo el mundo se larga ¿quien carajo se va a quedar a cambiar las cosas?.
Dentro de todo este cajón lleno de contradicciones, pienso que deberíamos dejar nuestras "pajas intelectuales", nuestros abismos nada profundos, nuestros enredos inventados. Deberíamos mirarnos bien y encontrar nuestras culpas y ser capaces de no hundirnos, sino de encontrar una irrenunciable fuerza que nos de la capacidad de actuar aquí y en la cochinchina. (hasta en el planeta LIMA)
Muchos de los consejos, contienen algunos necios disfrazados. Lo único que queda y lo único que puede devolvernos la confianza en tiempos mejores somos nosotros. ¡Ya basta de quejas!, nosotros no somos perfectos y esperamos que los demás lo sean, así que dejémonos de ahogar en vasos de agua que ni tienen agua y no hagamos tormentas de las ligeras brisas.
Cito de tu página: Alguna vez, oí decir a Bryce Echenique "Mi patria son mis amigos" ... y Bryce ha vivido casi toda su vida fuera, ahora, a los ciento y tantos años (hahaha exagero con lo de “ciento”, porque no estoy segura de su edad y no tengo ganas de googlear), vuelve triunfante a reencontrase con “sus amigos y su patria”... pensaría que su frase está hecha para los viejos que ya tienen ganas de recordar lo que hacían con sus amigos en su tierra, en su juventud y etc.
La vida se parece muy poco a los que nos dicen los escritores, porque casi siempre escriben sobre lo que les gustaría y no sobre lo que es. Muchos leemos a varios de ellos porque nos mienten bien, nos hacen sentir bien con las historias fantásticas e irónicas que cuentan, nos venden sueños bonitos y hasta recetas en todo caso.... para terminar con este párrafo, creo que eres el “escritor” más realista que he conocido aquí, hahaha.
Segundo, en cuánto a tu apología de la estupidez, creo que es una de esas cosas que uno lee y se imagina a un internauta leyendo cientos y cientos de mensajes "constructivos" que lo único que hacen es que la gente se sienta inteligente y sensible llenando su cabeza de aire e imágenes cursis. No hay que darle vueltas a las cosas; hay que hacer las cosas. Enredarse sólo sirve para perder el tiempo. Hay una frase de Martí que resume magistralmente lo que nos hace falta: "Hacer es la mejor forma de decir".
pero la vida es algo todavía más grande, no entiendo ni un carajo muchas veces de las cosas que pasan, y me deprimo, a veces sin querer hablar con nadie por la calle, sin querer estar sola, haciendo esfuerzos tremendos por levantar la mano para saludar a cada “amigo” que pase, soportando este trabajo que me satura, saliendo obligada los fines de semana porque no quiero deprimirme en casa... sólo hay una cosa en todo esto que es cierta, y es que tenía tanto miedo de aceptar que no era feliz con todo lo que me rodea, que mi vida está tan vacía, que no tiene sentido, ¡sí, miedo!, temor de saberme una parásita que hasta ahora ha estado viviendo ajena así misma, que los momentos qué más disfrutaba, ahora son sólo momentos molestos, que buscaba afecto y lo tenía en cantidades industriales, pero que no era precisamente eso lo que buscaba, sino, sólo trataba de distraerme para no sentirme vacía, para no pensar en lo patética que estaba siendo mi vida.
A qué llamar paz, a qué llamar éxito. Si es que prácticamente ese concepto no se da, ¿entonces qué sentido tiene que haga las cosas que hago, si luego la felicidad no va a resultar siendo lo que es normalmente... “tranquilidad”.
Qué raro. Planteamientos retorcidos... Ya empiezo a volver a ahogarme en mis propias palabras. Unas llegan a contradecir a las otras.
Pero dime, ¿Cómo entender tantas cosas si nadie se entiende siquiera así mismo?, nadie sabe lo que quiere y si lo saben tienen miedo de lo que quieren, o en todo caso, de no poder lograrlo. Muchas veces creemos que somos racionales, (me incluyo), y nos perdemos en "intelectuales laberintos" que se parecen mucho más a la estupidez y a la rabia que a la sensibilidad necesaria para que nuestros días tengan sentido. Hay mil cosas por hacer, pero siempre nos lamentamos de lo que no hacemos. Nacimos para criticar y juzgar, queremos un mundo más ordenado, pero cada uno por su parte sueña con realizar sus anarquismos más mezquinos,
Tercero: En cuanto a tus disertaciones económico – políticas, pienso que lo más coherente en todos los casos es estar informados profundamente para discutir de esos temas con la propiedad que da el conocimiento cercano de las cosas, lo digo por lo relevante del tema, lo digo porque tendemos a confundirnos y a confundir a los demás, y si hay un tema que merece el mayor de los respetos es la política por todo el significado que este tiene en el directo bienestar de la gente, es cierto que la política en su matiz actual es una mierda a ojos de todos pero la política como ciencia es indispensable, y no existe hombre apolítico, pues todos estamos de alguna forma en contra o a favor de decisiones políticas, y estar en medio, los mal llamados "neutrales" son los que son culpables de tantas inmundicias. La "neutralidad" no es un estado de indecisión sino de cobardía.
Cuarto: en relación con tus divagaciones, lo que haces es divagar sobre nuestras amarguras y frustraciones locales, sobre cosas evidentes, pero con la ignorancia propia de nosotros: “los ayacuchanitos”.
Quinto: con respecto a tus rajes sentimentales tan parecidos a fantasmas, sería bueno que te dejaras ya de tantas tonterías y llevaras tu vida un poco más sencillamente, no hay que inventarnos abismos que no existen más que en la mente, pues los abismos están allá afuera en la pobreza, en toda aquella gente que ni siquiera tiene tiempo para pensar las risibles sensaciones que nos "atormentan" pues tienen que invertir su imaginación y su energía en buscarse un pan que ni tú ni yo jamás lo comeríamos.
Y bue... me encanta que escribas, muchas veces me he cagado de risa o simplemente me has hecho pensar y mucho últimamente... así que si necesitas una amiga, aquí la tienes y si necesitas una buena cachetada también la tienes.
And be a simple kind of man...for be something you love and understand....
Un fuerte abrazo y arriba esos ánimos que si el destino no se arregla con cantos se arregla a patadas.
Jajajaa anónima. La libertad de expresión es lo mejor ¿no?
Mis opiniones son mías y las tuyas (tuyas?)...
Gracias por el comentario.
Abrazos
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