
- Sólo necesito un espacio para mis hijos y para mí. A cambio yo puedo cocinar para tí, lavar y planchar tu ropa y si quieres, podría dormir contigo, así ahorramos espacio.
- Es que el señor que me alquiló este cuarto me dio como condición que yo viva solo.
Ella se levantó del sillón y fue pararse en la entrada al dormitorio:
- Por favor, tú sabes que mi marido me abandonó y estoy sola
- Pero yo soy casado
- Yo siempre te veo solo
- Es que mi esposa vive en Piura
- Entonces igual, ella nunca se enterará. Además a mi no me importa lo que diga la gente
- A tí no, pero a mí sí...
No hubo más que decir. José la miró con una sonrisa medio burlona y ella no tuvo más remedio que marcharse.
A la semana, me encontré con José quien me contó esta y muchas historias más sin parar, yo por mi parte sólo dije: Ajá, sí, tienes razón, ujum, etc. La soledad hace que hables mucho...
Proposiciones
miércoles, 26 de abril de 2006diVaga otra vez R4F43L a las 10:08:00 a. m.
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5 comentarios:
Te dejo mucho cariño Ro.
Besos
Es la constante búsqueda de ser queridos.
(F) Tan Linda :)
muy bueno el blog, che!
hermoso este post, pero me gusto mas aún el anterior: son cosas que uno se plantea en cuanto a la relación con sus padres.
saludos
te sigo leyendo!
Muchas Gracias Juan...saludos para tí tambien...
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