Los celos no fueron una característica resaltante en mí. Mi ex más comentable, sólo por ser la madre de mis hijos, decía que no tuve celos cuando estuve con ella, que eso indicaba mi poco interés...
Pero hoy soy un celoso superlativo. Mi mente me juega mal casi siempre. El temor al abandono me paraliza con mucho pánico. Me dan ganas de vomitar, me duele hasta el alma, veo pero no miro o miro pero no veo, oigo pero no escucho. Mi mente crea escenas para que todo concuerde porque no soy un idiota a quien pueden engañar así como así y es que ¿acaso cree que soy un cojudazo?. Tiemblo. No puedo dormir. Tampoco me puedo acomodar en mi cama y no hay programa en la TV lo suficientemente bueno para distraerme y ay, si me topo con algún canal porno, sufriré pensando que eso mismo le hacen a ella, encima un galán que la tiene 5 veces más grande que yo.
Esas frases de "Rafael, no puedes equivocarte otra vez" "Rafael, búscate una mujer buena para tus hijos", "Mucho ojo, mucho ojo, mira que por algún motivo ella es separada...seguramente no la aguantaron y la botaron" me retumban en la cabeza que se asemeja a cuando estoy resaqueado y con temblor en los pies.
Cómo duelen los celos Dios mío. Y tú, mujer que me amas, ayúdame y tenme paciencia. Hasta ahora la tienes. Espero que no te canses...
Mis celos
jueves, 10 de enero de 2008diVaga otra vez R4F43L a las 9:30:00 p. m.
Etiquetas Stress
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2 comentarios:
Carajo, como me identifico contigo.
Saludos Raffo.
Uy... qeu terrible.... deja de perserguirte, los celos no son buenos, porque al final lo que pensas en tu cabeza no sabes si realmente sucede o no. Entonces al pedo te pones paranoico!
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