...diVagar...diVagar...

Fiesta Infantil

jueves, 28 de abril de 2005

Decidí celebrar, por adelantado, el cumpleaños de mi hijo Rafael en su nido. Así me aseguraba que ningún compañerito de él falte.
Estuve parado en medio de muchos niños, casi desconcertado por la bulla que hacían.
Mientras la miss Jane me ayudaba a decorar ese salón sin alma con globos y cintas, los compañeros de Rafael me lanzaban preguntas sin tomar descanso ni para respirar:
- Señor, señor...¿habrá piñata?
- Señor, señor...¿a que hora viene el payaso?
- Señor, señor...¿en dónde está la mamá de Rafael?
- Señor, señor...¿habrán cajitas de sorpresitas?...
Apenas podía responderles con una sonrisa nerviosa.

Me preguntaba a qué hora llegaría la animadora que contraté. Los niños empezaban a impacientarse.
La Dalina (así se autodenominan las animadoras de fiestas infantiles en Ayacucho) llegó dos horas tarde.
- Buenos días señor - Me dijo una morena de botas largas, minifalda y con una gracia casi de travesti
- ¿Buenos días?...llegas muy tarde
- Disculpe, recién me avisaron de este compromiso. Por eso llegué tarde.No es mi culpa, señor
- ¿No es tu culpa? (claro el culpable soy yo por contratarte)
- ¿Señor, me va a pagar?
Sólo atiné a mirarla por hacerme esa pregunta
- Págueme por adelantado por favor- agregó la animadora
- Jajajajaa contraté una animadora infantil, no una para despedida de solteros.
Ella no entendió o se hizo la loca
Su espectacular show se basaba en mover el culo al ritmo de las canciones de Axe Bahía, mientras las niñas la imitaban, pero ellas sí tenían gracia.
Cuarenta y cinco minutos después terminó su show casi de cabaret marginal.Se dirigió a la mesa, partió un pedazo de torta, lo envolvió en papel higiénico y se fue sin despedirse siquiera.

Recordé que un día antes me pasé un par de horas en una juguetería escogiendo cosas para ponerlas en las cajas de sorpresas. Mi estrechez mental hizo que comprara cajitas de Spiderman para los niños y de Barbie para las niñas. Me di cuenta, además, que hay muchos juguetes distintos para niños, mientras que para niñas sólo hay muñecas y cocinitas (al menos eso es lo que hay aquí). Llegué a la conclusión, de que todo conspiraba para que las niñas se conviertan en vedettes de grandes: Las muñecas rubias, de ojos
celestes, patilargas, sin alma; y las animadoras que cobran por adelantado para mover eso
que llama culo.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

Bien que le mirabas las yucas a la bailarina.
Mentiyita tio lindo.