...diVagar...diVagar...

Trío...¿Triste?

martes, 26 de abril de 2005

Este Pepe siempre tenía cosas extrañas, incluidas sus novias de turno. Pero la Chola era especial entre todas las que conocí.
Pepe estaba muy enamorado de ella. Ella decía que lo amaba.
Pero nunca faltan los amigos avispados. Aquellos que toman cervezas contigo y por otro lado buscan levantarse a tu novia mientras vas al baño.
Sin embargo, la Chola no esperaba a que la naturaleza corporal llamara al baño a Pepe, sino que con una naturalidad de asesina en serie lo mandaba a comprar cigarros y ella tomaba la iniciativa cuando se encontraba a solas con la víctima de sus gustos.
Pepe iba apresurado por los requerimientos de su Chola linda, pero mientras caminaba pensaba en la sospechosa situación.
Un día en que la Chola le había mandado a comprar más cervezas, Pepe olvidó los envases y volvió por ellos. Al entrar vio a su cholita con las tetas al aire y a su amigo de tantas juergas redibujándole los pezones con la lengua viperina. Se le cayó el mundo y no atinó a decir nada.
La Chola al verse descubierta lo botó insultándole y él salió en dirección de la bulla de la calle siguiente.
- Habla Pepe, tómate unas chelas
- Hola Rafa. A que hora llegaste?
- Hace una hora, toqué el claxon pero ni caso me hiciste, así que me puse a tomar aquí con unos patas. ¿Y la Chola?
- Esa hija de puta, no me hables de ella.
- Pucha...pero tómate rápido la chela que la estás calentando
- Salud, pero no hablemos de ella ¿ok?
- Ya, salud won !

No habrían pasado ni dos vasos de cerveza cuando sin preguntarle, él lo contó todo. Y cuando estás en chelas aconsejas estupideces por tu insensibilidad. Todos los que oyeron la historia le decían: ¿Ya ves? yo te dije que esa Chola es una jugadoraza pero tu estabas enchuchao con ella. Pepe sólo bajaba la mirada y tomaba la cerveza como si se tratara de veneno.

Dejé de ir al barrio de mi amigo por un tiempo relativamente largo.
Al volver, vi a Pepe abrazado a la Chola y ella abrazaba al intruso. Los tres bebían y decidí acercarme, total alguna cerveza gratis tomaría.
Al verme, Pepe bajó la mirada. La Chola y el intruso estaban frescos como lechugas. En un momento, la Chola decidió ir al baño y el intruso la acompañó.
- Oe Pepe, sigues con la Chola?
- Pucha Rafa, es mi flaca pe
- Pero won, está con ese pata y ¿acaso eso no te molesta?
- Ya, pero prefiero compartirla antes de perderla
- Oye esas letras son de una canción bien estúpida, no me salgas con eso
- No te metas Rafa, o te saco la conchetumare
- Bueno won, total es tu vida...ya salud wonazo
- Salud !

Decidí marcharme a mi casa. Me preguntaba qué le habían visto a la Chola?...al menos yo no podría compartir mi novia con otro.

¿Sería eso amor o sólo buen sexo?
¿Y si ni siquiera eso fuera?
¿Sería el temor a quedarse solos para seguir bebiendo?

Nunca pude entender todo eso.

Al pasar el tiempo, Pepe consiguió un buen trabajo que lo mandó a viajar por el interior del país. La Chola se casó con un profesor de Tenis y es anfitriona en uno de esos tantos casinos que abundan por la ciudad. Al menos, alcohol gratis no le faltará.

1 comentarios:

Anónimo dijo...

¡¡¡Vaya historia!!!le he estado echando un vistazo a la página y me gusta mucho, tanto que la tengo en favoritos para no perder de vista lo que vayas escribiendo. Un besazo Rafita.